Noruega ha convertido un antiguo silo de grano en Kristiansand en el Kunstsilo, un museo de arte dedicado al arte nórdico que abrió sus puertas en 2024. Este proyecto refleja el compromiso del país con la cultura como una forma de «poder blando» en el escenario internacional, especialmente en tiempos de creciente tensión geopolítica. El museo alberga una colección de 5,500 obras y busca posicionar a Kristiansand como un destino cultural de relevancia.
El Kunstsilo reúne principalmente obras del coleccionista Nicolai Tangen, actual director del fondo soberano noruego, uno de los más grandes del mundo. La reconversión del silo, un edificio funcionalista de los años 30, se ha convertido en símbolo de cómo el patrimonio industrial puede tener nuevas vidas en clave cultural. Esta iniciativa se inscribe dentro de una estrategia noruega más amplia, que incluye el desarrollo de centros artísticos en regiones menos centralizadas del país, promoviendo un modelo cultural descentralizado e inclusivo.