El colesterol es una molécula grasa fundamental para la vida. A diferencia de la creencia popular, el colesterol no es un enemigo del organismo; al contrario, es una sustancia esencial para múltiples funciones fisiológicas. El problema no radica en su presencia, sino en su exceso, mala distribución y alteración metabólica.
El cuerpo humano produce aproximadamente entre el 70 y 80% del colesterol total, principalmente en el hígado, mientras que el resto proviene de la dieta. Esta producción interna es tan importante que aun cuando una persona elimina por completo el colesterol de su alimentación, el organismo seguirá produciendo lo que necesita.
Desde el punto de vista biológico, el colesterol cumple funciones fundamentales:
- Es parte estructural de todas las membranas celulares.
- Participa en la producción de hormonas esteroideas (estrógenos, progesterona, testosterona, cortisol, aldosterona).
- Es indispensable para la síntesis de vitamina D.
- Forma parte de los ácidos biliares, esenciales para la digestión de las grasas.
- Participa en la conducción nerviosa y síntesis de mielina.
Por lo tanto, sin colesterol no hay vida, pero en exceso y mal regulado se convierte en un factor de riesgo cardiovascular.
El colesterol no circula libremente en la sangre, sino unido a proteínas transportadoras llamadas lipoproteínas, que lo llevan a distintos tejidos. Según su densidad se clasifican en:
-LDL (Low-Density Lipoprotein) — “colesterol malo, de baja densidad”
Transporta colesterol desde el hígado hacia los tejidos. Cuando se encuentra elevado, tiende a depositarse en las paredes de las arterias, formando placas de ateroma que favorecen:
- Aterosclerosis
- Infarto
- Enfermedad vascular cerebral
- Enfermedad arterial periférica
-HDL (High-Density Lipoprotein) — “colesterol bueno, de alta densidad”, considerado protector cardiovascular.
Se encarga del transporte inverso de colesterol, es decir:
✔ Retira el colesterol de tejidos y arterias
✔ Lo regresa al hígado para su eliminación
-VLDL (Very Low-Density Lipoprotein) Transporta triglicéridos. Sus remanentes se convierten en LDL.
-Triglicéridos, de los cuales ya hemos platicado anteriormente.
No son colesterol como tal, pero su elevación es altamente aterogénica cuando se asocia con colesterol elevado y resistencia a la insulina.
Valores de referencia en adultos:
Colesterol total <200mg/dL
LDL <100mg/dL
HDL >40mg/dL
Triglicèridos <150mg/dL
Clasificación del colesterol LDL:
- Óptimo: < 100 mg/dL
- Cercano a lo óptimo: 100–129 mg/dL
- Límite alto: 130–159 mg/dL
- Alto: 160–189 mg/dL
- Muy alto: ≥ 190 mg/dL
El riesgo cardiovascular aumenta proporcionalmente con el LDL elevado y el HDL bajo, especialmente en pacientes con Diabetes M, obesidad, hipertensión, tabaquismo y dislipidemia familiar.
Entendamos pues cuales son las causas patológicas que ocasionan o pueden causar el aumento del colesterol en el cuerpo, extra a una mala alimentación:
- Dislipidemia familiar
- Síndrome metabólico
- Hipotiroidismo
- Diabetes mellitus
- Obesidad visceral
- Enfermedad renal
- Hígado graso
- Uso de corticoides o anticonceptivos orales
Por el contrario, durante el embarazo, especialmente a partir del segundo trimestre, se presenta una elevación fisiológica, es decir normal del colesterol, por lo que no se considera patológico (con sus reservas)
- Aumenta LDL, HDL y triglicéridos.
- Es una respuesta adaptativa hormonal.
- El colesterol es esencial para el desarrollo fetal, del sistema nervioso.
- No se trata a menos que sea muy elevado o haya riesgo cardiovascular añadido.
La dieta tiene un enorme impacto en el perfil lipídico. Aunque solo una parte del colesterol proviene de la alimentación, la dieta regula la producción hepática.
Alimentos que mejoran el perfil de colesterol:
Grasas saludables:
- Aguacate
- Aceite de oliva extra virgen
- Nueces y almendras
- Semillas (chía, linaza)
- Aceite de canola
Omega 3:
- Pescados grasos (sardina, salmón, atún)
- Semillas de linaza
- Nueces
Fibra soluble:
- Avena
- Manzana
- Leguminosas
- Cebada
- Psyllium
La fibra reduce la absorción intestinal de colesterol.
Esteroles vegetales:
- Presente en semillas, frutas y vegetales
- Bloquean la absorción de colesterol dietético
Alimentos que elevan el colesterol:
- Grasas trans (margarina, comida procesada)
- Embutidos
- Panadería industrial
- Frituras
- Manteca
- Cortes grasosos de carne
- Lácteos enteros en exceso
- Azúcares simples (indirectamente elevan triglicéridos)
Finalmente el colesterol no solo depende de lo que se come, el ejercicio aumenta HDL, 30–45 minutos diarios mejoran el perfil lipídico. El estrés elevado aumenta LDL. El cortisol altera el metabolismo lipídico. Dormir mal eleva triglicéridos. El síndrome de privación de sueño se asocia con dislipidemia. El tabaquismo reduce HD, aumentando el riesgo cardiovascular de manera directa.
Podemos concluir que el colesterol no debe ser visto como un enemigo, sino como un marcador metabólico que refleja el estado interno del organismo. No se trata de eliminarlo, sino de regularlo inteligentemente a través de:
- Nutrición consciente
- Estilo de vida saludable
- Uso racional de medicamentos
- Evaluación médica periódica
La verdadera prevención comienza en el plato, en el movimiento y en el autocuidado diario.