16/02/2026
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¿Cómo se mide el mercado laboral en México? ENOE. P. II

Partimos de una premisa fundamental: para entender el mercado laboral, primero hay que entender cómo se mide.

Hablar del mercado laboral implica necesariamente hablar de medición. Los datos sobre empleo, ocupación o desocupación no surgen de manera espontánea; son el resultado de decisiones metodológicas que determinan qué se observa, qué se excluye y cómo se interpreta la realidad laboral de un país.

La medición del trabajo depende de quién mide y cómo mide. Es necesario definir quién trabaja, quién busca empleo y quién queda fuera del mercado laboral. Estas definiciones no son neutras: condicionan el diagnóstico público y, en consecuencia, influyen en las decisiones de política económica y social. Por ello, la construcción de indicadores laborales es central: un mismo mercado laboral puede mostrar estabilidad o precariedad según el indicador que se observe. Ambos pueden ser correctos, pero cuentan historias distintas.

En México, donde una proporción relevante (54.6%*) de la población trabaja en condiciones informales, con ingresos variables o sin protección social, medir mal el mercado laboral puede llevar a conclusiones engañosas. Por ejemplo, una baja tasa de desocupación suele interpretarse como fortaleza económica, cuando en realidad puede reflejar que las personas aceptan cualquier empleo disponible ante la ausencia de mejores alternativas.

De ahí la importancia de conocer cómo se construyen los indicadores laborales, qué miden realmente y cuáles son sus alcances. Solo con esta claridad es posible hacer una lectura crítica de los datos y evitar diagnósticos simplistas o tendenciosos.

Ahora bien, el mercado laboral no puede analizarse únicamente a partir de registros administrativos, como los padrones del IMSS o del ISSSTE. Estos registros captan solo una parte del empleo formal. Una porción significativa de la población trabaja en condiciones informales —en micronegocios, por cuenta propia o sin acceso a la seguridad social—, por lo que no aparece en ningún registro institucional.

Ante esta realidad, las encuestas en hogares se convierten en la herramienta más adecuada para medir el mercado laboral, ya que permiten identificar tanto el empleo formal como el informal, así como a las personas que buscan trabajo o que se encuentran subocupadas. A diferencia de los registros administrativos, las encuestas captan lo que las personas realmente hacen, no solo lo que está documentado.

Por ello, la medición del trabajo en México descansa principalmente en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Sin encuestas, una parte sustancial del mercado laboral simplemente no existiría en las estadísticas.

Para analizar el mercado laboral es necesario observar más de un indicador. El trabajo se estudia a partir de un conjunto de indicadores, cada uno diseñado para captar una dimensión específica de la participación laboral de la población. Estos indicadores no son intercambiables: miden cosas distintas y responden a preguntas distintas.

Indicadores como la tasa de participación, la tasa de ocupación o la tasa de desocupación permiten aproximarse a la forma en que la población se inserta en el mercado laboral; sin embargo, no describen por sí mismos la calidad del empleo ni las condiciones en que se trabaja. Para una interpretación lo más objetiva posible, es indispensable comprender qué incluye y qué excluye cada indicador, así como sus límites analíticos.

Antes de presentar análisis o comparar cifras, resulta necesario explicar qué mide cada indicador y qué no, con el fin de evitar lecturas simplistas que confundan estabilidad estadística con bienestar laboral.

Otro elemento clave es la periodicidad de la información. La ENOE publica resultados mensuales y trimestrales, cada uno con propósitos distintos y niveles de precisión diferentes. Los datos mensuales permiten un seguimiento cercano de la coyuntura, pero son más sensibles a variaciones muestrales y, por tanto, menos estables. En cambio, los resultados trimestrales integran la muestra completa del periodo, lo que ofrece mayor robustez estadística y una lectura más consistente del comportamiento del mercado laboral, especialmente a nivel estatal o para grupos específicos de población.

Finalmente, antes de interpretar los números del mercado laboral, es indispensable entender cómo se construyen. En la siguiente entrega, utilizaremos estos indicadores para analizar qué tan bien —o qué tan mal— funciona el mercado laboral en México y en Aguascalientes.

Fuentes

  • Organización Internacional del Trabajo

Resolution concerning statistics of work, employment and labour underutilization (2013).

 

  • Instituto Nacional de Estadística y Geografía

Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Marco conceptual y metodológico. Glosario.

* www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/iooe/IOE2026_01.pdf  

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