El INEGI publicó las cifras preliminares de las diez principales causas de muerte en México durante 2025.Como cada año, las principales causas de mortalidad fueron las enfermedades del corazón, diabetes mellitus y tumores malignos, que concentran la mayor parte de las 529 mil defunciones registradas. Al desagregar la tabla por sexo, las agresiones, es decir, los homicidios, ocupan el octavo lugar en el total nacional con 27,989 muertes; el sexo lugar entre los hombres con 24,506 casos, y no aparecen absoluto entre las diez principales causas de muerte de las mujeres. De las 27,989 personas que murieron por agresión en 2025, 24,506 eran hombres: el 87.6 por ciento.
Esto no quiere decir que las mujeres no sean asesinadas, sino que, comparado con el resto de las causas de defunciones de las mujeres en México, el homicidio no es de las principales. Para los hombres es lo contrario: la agresión es la sexta causa de muerte, detrás de la influenza y la neumonía, y por delante de enfermedades cerebrovasculares o pulmonares. En el caso de los hombres, el homicidio desplaza de su tabla de causas a enfermedades crónicas que sí aparecen entre las mujeres, como la insuficiencia renal o la septicemia. Es un recordatorio de que la mortalidad masculina en edad productiva está determinada, en buena medida, por causas externas y prevenibles –violencia y accidentes juntos suman 53,935 muertes de hombres, más que los tumores malignos–, mientras que la mortalidad femenina se explica sobre todo por enfermedades crónico-degenerativas.
La tabla muestra que nueve de las diez causas que matan a los hombres son las mismas nueve que matan a las mujeres: enfermedades del corazón, diabetes mellitus, tumores malignos, enfermedades del hígado, accidentes, influenza y neumonía, enfermedades cerebrovasculares, EPOC e insuficiencia renal. La diferencia entre una lista y otra es una sola causa. En los hombres son los homicidios; en las mujeres, es la septicemia, una en el sexto lugar y otra en el décimo. El orden también cambia en el resto de las causas comunes a ambos sexos: los accidentes son la cuarta causa de muerte entre los hombres, pero la novena para las mujeres, una diferencia de 20,725 defunciones, o 238 % más defunciones por accidente de hombres que mujeres. En cambio, las enfermedades cerebrovasculares tienen un comportamiento inverso. Son la quinta causa de defunciones entre mujeres, pero el octavo lugar en la lista de los hombres.
La diferencia entre las causas de muerte no comunes a ambos sexos (homicidios para hombres y septicemia para las mujeres) es 20,5969 defunciones, pues el total de homicidios fue de 24,506 en comparación con as 3,910 muertes por septicemia. La primera es 6.27 veces más grande que la segunda, y por si sola rebasa dos causas de la tabla masculina: EPOC, con 9,456 muertes, e insuficiencia renal con 9,427. Las últimas cuatro causas de mortalidad femenina –septicemia, insuficiencia renal, accidentes y EPOC– apenas superan el total de defunciones masculinas por homicidio.
Al quitar la agresión de la lista de causas de muerte de los hombres, lo que quedaría es prácticamente el mismo cuadro de enfermedades que enfrentan las mujeres, solo que en otro orden. La violencia no compite ahí con otra enfermedad, modifica un patrón de mortalidad que, en lo demás, es parecido entre los dos sexos. Eso es lo que hace visible una tabla de diez filas cuando se lee completa y por sexo: no que los hombres y las mujeres mueran de cosas distintas, sino que mueren casi de las mismas cosas, con una excepción que solo aparece del lado de los hombres.