Cancelan trenes y clases
Francia enfrenta una intensa ola de calor que alcanzó su punto máximo este fin de semana y que mantiene en alerta a varias regiones del país. Las autoridades activaron la alerta naranja en París y otras zonas del centro-este, donde los termómetros rondaron los 40 grados Celsius. Ante las altas temperaturas, se suspendieron algunos servicios ferroviarios, se ajustaron horarios escolares y se reforzaron las recomendaciones para evitar riesgos a la salud, especialmente entre adultos mayores, niños y personas vulnerables.
La compañía ferroviaria SNCF canceló decenas de trenes regionales para prevenir fallas en los sistemas de aire acondicionado, mientras que diversas escuelas adelantaron la salida de alumnos debido al calor acumulado en las aulas. Además, la tradicional Fiesta de la Música, celebrada durante el fin de semana en todo el país, se desarrolló bajo condiciones climáticas extremas que obligaron a reforzar medidas de protección para asistentes y organizadores.
Como una alternativa para mitigar los efectos del calor, la Alcaldía de París autorizó el baño supervisado en el canal Saint-Martin, una medida inusual que refleja la magnitud del fenómeno. Especialistas advierten que este tipo de episodios son cada vez más frecuentes e intensos como consecuencia del cambio climático. De acuerdo con Météo France, más de la mitad de las olas de calor registradas desde 1947 han ocurrido en lo que va del siglo XXI, una tendencia que continúa preocupando a científicos y autoridades.